Los hombres maltratados

violencia a hombres

Celebro el Día Internacional contra la Violencia de Género con los mismos deseos de concienciación que la mayoría de nosotros, más el extra de importancia que le doy por ser mujer.

Sin embargo, echo en falta el Día Internacional contra la Violencia de las Mujeres hacia los Hombres.

Que los datos estadísticos de hombres que sufren la violencia de las mujeres sean menores hacen invisible una realidad que también se vive cada día, aunque sea con mayor sutileza y menor fuerza física. Ciertamente los casos de mujeres dando puñaladas a sus maridos o golpes en la cara son muchos menores (aunque también los haya), pero el silencio que existe sobre este tema me parece abrumador.

Ya conozco más de un caso de experiencias de hombres cercanos a mí, que se han visto manipulados y maltratados psicológicamente a niveles que llevarían a rozar la locura. Agresiones físicas incluso que por ser menos escandalosas que las que produce el vigor masculino no parecen tener que ser reconocidas.

En el día en el que se exige la justa condena a los hombres agresores y la protección digna a las mujeres víctimas, uno mi voz a la reivindicación, pero alzo un poco más mi tono en solidaridad y consideración de los hombres. Esos hombres honestos y pacíficos que igualmente se convierten en víctimas de situaciones intolerables de mujeres que chantajean, amenazan, provocan y se autoagreden con la única finalidad de retenerlos a su lado, controlarlos y beneficiar sus intereses. Se valen de su condición de mujer y los privilegios que se les conceden en los supuestos conflictos con las parejas para generar daños irreparables. ¿Muerte o locura? ¡Ninguna!

Yo, que me declaro feminista, exijo también luz y justicia para ellos, porque el feminismo no es más que la exigencia de la igualdad, también de los hombres respecto a las mujeres en el mismo tipo situaciones.

¿Nadie tiene nada que decir?